“Negar información es lo último que debe hacer un periodista”

03/Mar/2011

Martín Kalenberg, CCIU

“Negar información es lo último que debe hacer un periodista”

Es inevitable su asociación con el seleccionado nacional de fútbol. Siempre fue extremadamente optimista respecto a los logros que podía obtener el combinado celeste que, finalmente, terminaba decepcionando a todo un país. Antes del Mundial de Sudáfrica 2010 aseguró con convicción que Uruguay estaría peleando el título o, en su defecto, los primeros lugares. Esta vez tenía toda la razón, y hasta sus principales detractores debieron reconocerlo. El periodista Sergio Gorzy es un amante del fútbol desde niño, y por ello en sus comienzos se dedicó con ahínco al periodismo deportivo. Pero hoy, ya con 52 años de edad, incursiona en la información general y su análisis a través de su programa Buscadores.

A continuación un resumen de la entrevista que el portal web del CCIU mantuvo con el periodista:

– ¿Cuándo comenzó a interesarse por el periodismo deportivo?
– Sin darme cuenta, siempre me gusto tanto el periodismo deportivo como jugar al futbol. Y de pronto, tal vez porque era conciente de que jugaba mal, mi sueño era ser periodista. Mis ídolos de la niñez eran futbolistas pero también periodistas. Además me pasaba en mi casa, con 7 u 8 años , jugando partidos imaginarios con soldaditos de plomo o de plástico que se estilaban regalar en esa época, o con el fútbol de botones, llamado futboledi en mi época, e incluso con juegos que inventé de cartas aplicados al futbol. Por lo tanto, relataba, comentaba, llevaba estadísticas, lo mío ya era ser periodista deportivo desde muy niño.

– ¿Y por el periodismo general?
– De grande. Comencé a vislumbrar que no existe el periodismo deportivo. Lo que existe es el periodismo. Y dentro de esa idea, a partir del año 2002 empecé a imaginar un programa que no fuera deportivo, y de ahí nace Buscadores.

– ¿A qué periodista deportivo admiraba cuando era chico? ¿Y en la actualidad?
– Heber Pinto, Carlos Solé, los comienzos de Víctor Hugo Morales, eso en relatos, en comentario Luis Víctor Semino, en television algunos programas de Lalo Fernández y Sánchez Padilla, y como escritura sin duda Franklin Morales, Davy y alguno más. Hoy en día Victor Hugo sigue siendo referente, Franklin Morales sigue siendo el que mejor escribe y en tele me gusta el estilo de Quique Wolf de Argentina.

– Usted ha relatado un episodio ocurrido en el partido Uruguay-Alemania en México ´86 durante el cual, estando en el estadio de Querétaro, se enojo con un hincha alemán. ¿Cómo fue exactamente?

– (Se ríe) Simplemente me di cuenta lo que sienten los fanáticos. Estaba como loco, Uruguay ganaba 1 a 0 en el debut del Mundial ante Alemania. Termino el primer tiempo y yo estaba muy caliente porque para mí no cobraron un penal claro que le cometieron a (Jorge) Polilla Da Silva cuando se iba solo para marcar el segundo gol. En eso pasa un alemán por mi lado y me dice en español: «uruguayos pura patadas». Me enceguecí, corrí detrás de él que se metió en el baño y se encerró mientras yo le golpeaba la puerta gritándole: «¡salí de adentro nazi, que hablás vos de patadas!». Un horror, me descontrolé, fue un error.

– ¿Es pasional a la hora de ver fútbol?

– Depende el partido. Hoy en día prácticamente no.

– ¿Está de acuerdo con que los periodistas deportivos no releven el cuadro de fútbol del cual son simpatizantes?

– Ni me va ni me viene. Yo nunca lo dije hasta que me tocó recibir la medalla de socio vitalicio de Penarol. La tenía que ir a buscar en un acto público, no daba para más.

– A mediados de la década del ´90, durante un torneo uruguayo, el Círculo de Periodistas Deportivos del Uruguay decidió no emitir los goles de los partidos en los que jugaba Peñarol, debido a unos incidentes que habían afectado la integridad física de los cronistas. Usted decidió emitir los goles de Peñarol, en aquel momento, por canal 12. ¿Por qué lo hizo?

– Porque me parece que los periodistas no puede coartar la libertad de expresión. No tenía sentido la medida. Fui muchas veces a Argentina o Brasil o Paraguay, nos tiraron de todo, nos agredieron y jamás escuché a un periodista que se negara a viajar con todos los gastos pagos. Porque negar información es lo último que debe hacer un periodista. No entendía en que podía cambiar la situación si no dábamos información. Por ejemplo, ¿Israel no debería dar información sobre Irán porque peligra su integridad?

– Tanto en el periodismo deportivo como en el general, ¿el derecho a la información está por encima de otros intereses? ¿cuáles serían los límites?

– El límite podría ser cuando afecta la seguridad nacional. Pero, ¿quién es el juez para ponerle el límite? ¿En una verdadera democracia se puede hacer? El límite lo pone el propio periodista. Yo no daría información públicamente si creo que eso pone en riesgo a alguien; no sé, nunca me pasó.

– Usted fue el primero que realizó compactos deportivos de los partidos de la primera división del fútbol nacional, de forma similar al programa «Fútbol de Primera» de Argentina. ¿Cree que esa innovación atrajo más al público futbolero a ver el fútbol uruguayo por televisión?

– Creo que cambie las costumbres; el periodismo televisivo. Estaban aburguesados. Le habían dejado el monopolio de hecho al Polideportivo de Canal 12 y con La Hora de los Deportes cambiamos todo. Eso llevo a Canal 12 a llevarme al Polideportivo y a darme lugar con Fútbol de Primera, versión uruguaya. Luego vendría Torneos y Competencias de Uruguay y posteriormente Tenfield. Siento que cambiamos todo para mejor.

– El torneo de futbol europeo de selecciones sub 21 (el segundo en importancia en Europa) se disputará en en 2013 en Israel. ¿Lo considera una señal de la asociación del fútbol europea quien prohibió a Israel, por razones de seguridad, ser locatario hace algunos años?

– Supongo que es una ratificacion de Israel como europeo en materia de futbol.

– ¿Sería equivalente a qué la asociación del fútbol mundial –FIFA- le diera a Uruguay el Mundial de 2030?

– No. Lo del Mundial del 2030 hay que ver si la FIFA lo da. Suena razonable que lo organicen Uruguay y Argentina, pero mandará el dinero y nada se puede adelantar.

– A propósito, ¿ve viable la realización del Mundial 2030 en Uruguay y Argentina?

– Totalmente. Faltan 20 años todavía. No va a haber problema.

– La FIFA le otorgó el Mundial del ´34 a la Italia de Mussolini y el del ´78 a la Argentina de Videla; recientemente le concedió la organización del mundial 2022 a Qatar, un país en el cual no se permiten partidos políticos ni hay elecciones. ¿Considera beneficiosa esta política de FIFA?

– No me gusta defender a la FIFA porque no la creo transparente. Pero si empieza a meterse en quién tiene democracia y quién no, sería un caos. No todos piensan lo mismo. ¿Para todo el mundo Cuba es dictadura? ¿Cuantos países boicotearían un Mundial que se le negara a Cuba para dárselo a otro? Ya fueron un fracaso deportivo los Juegos Olímpicos de Moscú en el ´80 y Los Ángeles en el ´84. Lo mas increíble es que dictaduras sudamericanas no fueron a Moscú porque argumentaba que la dictadura era la soviética. Al final lo mejor es no fijarse en eso, ya que no veo un organismo, ni siquiera la ONU que sepa distinguir quién tiene dictaduras y quién no. Sino miremos los países árabes que integran comisiones de derechos humanos, por ejemplo.

– ¿Ve fútbol israelí? ¿Simpatiza con algún equipo?

– No tengo como ver futbol israelí. Me da lo mismo, quiero que ganen en los torneos europeos, pero no tengo mucha suerte con eso.

– ¿Qué marca la identidad uruguaya de Gorzy y qué marca su identidad judía?

– No sé, para mi Uruguay es mi padre e Israel y el ser judío es mi madre. Así que los defiendo y represento en todo lo que pueda. La gente me reconoce por mi optimismo en el tema futbol uruguayo o por mis programas como Buscadores en los que destaco los éxitos uruguayos de cualquier tipo. En lo de identidad judía me ha tocado ser portavoz de algunos sentimientos en momentos difíciles, ya que tengo el privilegio de tener micrófono, pero no creo hacer nada diferente a los demás. Cada uno hace lo que puede. Me siento parte del pueblo o la nación judía; no me identifico con la parte religiosa, al menos de la manera que la sienten los más creyentes.